Edition 2023: Cuentos Archives - El Cid Journal /elcid/category/cuentos-2023/ Mon, 20 May 2024 16:58:33 +0000 en-US hourly 1 https://wordpress.org/?v=6.9.4 Carta a una futura directora: ÌýConsejos para empezar una tradición de teatro en español en Goshen College /elcid/2023/05/carta-a-una-futura-directora-consejos-para-empezar-una-tradicion-de-teatro-en-espanol-en-goshen-college/ Wed, 17 May 2023 15:39:08 +0000 /elcid/?p=48 Laura MillerÌýGoshen CollegeÌý ±õ²Ô³Ù°ù´Ç»å³Ü³¦³¦¾±Ã³²Ô:   En 2020, había planeado montar una presentación de teatro en español. Trabajando junto con mi profesor, Cristóbal Garza González, había escogido dos obras cortas de teatro y un monólogo para presentarlos todos juntos y ya habíamos empezado a trabajar en ellos cuando COVID19 empezó a cambiarnos la vida a todos. Teníamos […]

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Laura MillerÌý
Goshen CollegeÌý

±õ²Ô³Ù°ù´Ç»å³Ü³¦³¦¾±Ã³²Ô:  

En 2020, había planeado montar una presentación de teatro en español. Trabajando junto con mi profesor, Cristóbal Garza González, había escogido dos obras cortas de teatro y un monólogo para presentarlos todos juntos y ya habíamos empezado a trabajar en ellos cuando COVID19 empezó a cambiarnos la vida a todos. Teníamos que abandonar nuestros planes, pero todavía tengo la esperanza de que podamos ver teatro en español pronto en el escenario de Umble. Por eso, quiero escribir una epístola a la futura directora de obras españolas en Goshen College con la meta de proveer una especie de guía para ella, dándole consejos basados en mi conocimiento del campus, del teatro y de la intersección de esas dos cosas. Espero que sea útil e interesante.  

°ä²¹°ù³Ù²¹:  

Querida futura directora,  

Si estás leyendo esta carta, supongo que tienes interés en el estado del teatro en español en mi universidad, Goshen College. Para empezar, te voy a explicar un poco de su contexto como lo he visto yo. Goshen es una escuela Menonita. Uno de los valores que enfatizan los Menonitas es el servicio a los demás, para nuestros vecinos igual que para todo el mundo. El lema de la universidad es “Culture for Service,†y este principio es parte de la base para algo que GC llama “Global Citizenship,†o la Ciudadanía Global. Este principio dice que, como todos somos hijos de la misma tierra, tenemos una responsabilidad de conocer a su gente y sus culturas de todo el mundo y darles el respeto que se merecen. No tenemos el derecho de quedarnos en nuestras propias pequeñas burbujas de amistades, trabajo y cultura sin tratar de aprender del mundo y de nuestros hermanos y hermanas que viven aquí con nosotros. La comunidad de Goshen College, entonces, está dedicada a ayudar a sus estudiantes a explorar y servir el mundo. También, está muy abierta a propuestas de enseñanza cultural y por eso encontré apoyo cuando yo quería presentar teatro en español.  

A pesar de esto, existe un problema de representación en el campus. La mayoría de los estudiantes residenciales (es decir, que viven en el campus y no fuera de él) son personas que viven lejos de la ciudad de Goshen; y la mayoría de la gente que llegan a Goshen desde lejos son de familias o comunidades Menonitas. Los Menonitas en los Estados Unidos tienen raíces europeas y esto se puede ver en la población de sus iglesias hoy día. Por eso, una gran mayoría de los estudiantes residenciales en Goshen College son también de raíces europeas– blancos y personas que hablan inglés. Un 20% de los estudiantes en Goshen son latin@s, pero pocos de ellos son Menonitas y la mayoría viven en Elkhart County y se quedan con sus padres en lugar de vivir en el campus. Vivir fuera del campus hace mucho más difícil participar en eventos en el campus, ya que muchos de ellos toman lugar en la tarde y noche– incluyendo eventos de teatro. Por estos motivos, fue un poco difícil encontrar personas hispanohablantes con interés en participar– me imagino que también será un desafío atraer una audiencia grande.   

De todos modos, un 20% de la comunidad universitaria es latin@– un porcentaje aún más grande ha estudiado el español. También, hay un gran número de hispanos en la comunidad de la ciudad de Goshen. Yo creo que la universidad tiene la responsabilidad de proveer contenido artístico en español. Lo opino, en primer lugar, porque esto representa quienes somos como comunidad, y también porque debemos ofrecer oportunidades de ver y participar en obras de arte en el idioma de un grupo tan grande de la población. Además, si una comunidad tiene un gran número de gente de una cultura ajena, como Goshen, es muy importante tener representación de su arte en espacios públicos, tanto para la gente de la cultura nativa como para aquellos de la cultura ajena. Esto lo creo con todo mi corazón, y si estás pensando en hacer este sueño una realidad, supongo que tú también lo crees.  

Todo esto es para decir que a Goshen College le falta hacer obras de teatro en español pero también para reconocer que puede ser difícil encontrar gente para apoyar un proyecto como tal. Los pasos que yo seguí fueron los siguientes:  

  1. Pregunt personalmente a mis amig@s hispanohablantes, especialmente a aquellos que tienen interés en el teatro. Ell@s me hablaron de otras personas que conocían, y así encontré la mayoría de mis actores.  
  1. Pusimos anuncios alrededor del campus y por la comunidad– de esta manera, encontramos a una actriz.  
  1. Otra estrategia que usamos fue hablar con las clases de español e invitarlas a participar, aunque no conseguimos a ningún actor/actriz de esta manera. Sin embargo, te sugiero que tú trates otra vez de encontrar gente de esta manera.  

La búsqueda de gente fue realmente uno de los desafíos más grandes de este proceso. Habíamos esperado hacer cuatro o cinco obras cortas– al final, solo teníamos gente para hacer dos. Yo creo que esto es un problema común en proyectos nuevos. La gente no sabe qué pensar de ellos– es como si se preguntaran si al final merecen su tiempo y energía o no. La solución para esto no se puede encontrar en un solo intento. La primera vez que intentes, vas a tener que empezar temprano y trabajar muy duro usando varias medidas para extender la mano a actores potenciales. La meta (o sea, mi esperanza personal) es empezar una tradición trascendente. 

Sugiero que sigas todos estos pasos para conseguir el máximo interés posible. Después, hay que tener audiciones. Si anticipas trabajar con gente que no tiene mucha experiencia con el teatro, tiene sentido tener listos unos guiones y papeles los cuales pueden leer en la audición, en vez de pedirles que preparen algo. Dicho esto, puede ser una buena idea mandárselos de antemano para que tengan un tiempo para practicar. Los papeles que leen en la audición pueden ser extraídos de las obras que vas a utilizar.  

Hablando de esto– ¿cuáles obras vas a utilizar? La búsqueda de las obras fue un proceso muy divertido para m. Mi profesor me dio varias ideas de guiones específicos y también de fuentes donde podría buscar otros. También, pedí en el préstamo interbibliotecario varias colecciones de obras cortas. Aunque busqué en Google también, allí no encontré nada de mi agrado. Cada persona tiene sus preferencias– tal vez las obras que me gustaron a mí, no te llamen mucho la atención a ti.   

Cuando ya sabes más o menos cómo es el grupo con el que vas a trabajar, puedes empezar a reducir tus opciones. Después de las audiciones, cuando puedas ver las fuerzas y las debilidades de tu grupo, puedes empezar a ver cómo elegir los roles para cada uno de ellos y posiblemente hacer unas pequeñas modificaciones a tus guiones, en caso de que lo juzgues necesario. En nuestro caso, tuvimos más chicos de los que necesitábamos, pero no suficientes chicas, así que simplemente hicimos unos pequeños cambios: al género de un personaje, a unas líneas del guion, etc. y así resolvimos el problema. Sin embargo, hay que tener cuidado con este tipo de modificaciones, porque si el guion no está dentro del dominio público, cambiarlo así, sin tener permiso del escritor, es ilegal.  

Pero si no encuentras ninguna obra que te guste y que cumpla con los requisitos necesarios para los actores que tienes, hay otras opciones. Podrías adaptar un ensayo o historia de la literatura hispana– hay muchísimo material que podría ser muy bueno para esto. Y por supuesto, ¡tú podrías escribir algo! Esto sería muy bonito y además no tendrías limitaciones para editarlo.  

Con respecto al lado técnico, lamento no poder darte mucha información específica. Yo tengo más práctica con el lado de actuación. Dado que no llegamos tan lejos en nuestra producción, no te puedo hablar de mi propia experiencia como he hecho hasta este punto. Pero, de todos modos, te voy a dar un consejo que quizás te pueda ayudar muchísimo. El departamento de teatro está dispuesto a ayudar en cualquier manera que puedan: simplemente debes de hablar con ellos y pedir su apoyo. Te prometo que te van a ayudar. Yo hablé con la jefa del departamento y ella me dio permiso para usar cualquier cosa del departamento. Por ejemplo: madera y otros materiales para construir el escenario, tela y ropa para el vestuario, el equipo de luz y sonido, etc. También, pregunté al director técnico si estaría dispuesto a ayudarnos en ese lado, aunque trabajar con nosotros está fuera de su trabajo normal, y él me dijo que sí. Finalmente, me contacté con la junta de estudiantes, GC Players, y ellos me dijeron sin salvedad que estarían disponibles para lo que los necesitemos. Este es un grupo que ama el teatro y quiere que cualquier proyecto de teatro en nuestro campus tenga éxito. 

Por medio de ellos, empecé a buscar gente para ayudarme a montar los aspectos técnicos de las obras. Por los anuncios de la junta y por conversaciones privadas que yo tuve con varias personas, empezamos a encontrar a nuestro equipo técnico. No puedo enfatizarlo demasiado: pídele ayuda a GC Players. Ese es el mejor consejo que te puedo dar. También, hay que identificar las áreas en las que no te sientes competente (como he hecho yo con el lado técnico de producción) y buscar gente que te pueda ayudar. Visto al lado técnico, solo tengo una cosa más que decirte: no seas demasiado ambiciosa. Es muy generoso que el departamento nos diera de sus recursos, pero aun así, no teníamos (ni probablemente tienes tú) nuestro propio presupuesto. Hay que contar con un diseño sencillo y fácil de completar con recursos (dinero, tiempo, personas) limitadas. Aún así, puedes construir algo muy lindo– solo tienes que ser creativa.   

Ahora, saltamos al final del proceso. Aún con recursos limitados, vas a querer imprimir anuncios y programas para el gran día del show. Pregunta al departamento de español primero, para ver si te dejan el dinero para imprimirlos, en Printing and Mailing en el campus. Realmente no deben decirte que no, pero si eso pasa– bueno, es tu trabajo hacer que tus propios documentos de Word (que puedes imprimir tú) se vean bonitos en forma de programa. Te aconsejo que pongas anuncios en todos lados: de papel por todo el campus y por toda la ciudad, por email, como sea. Yo sé que la gente tiene interés en algo así– pero si nunca se enteran, ¿quién va a venir? Puedes pedir también a tus profesores que den crédito extra a tod@s sus estudiantes que vayan al espectáculo y anunciarlo en clases de español.  

Cuando por fin llegue El Día, hay unas cosas que tú, como directora, debes hacer para apoyar a tus actores y trabajadores técnicos. Antes del espectáculo, hay que reunirlos a tod@s junt@s en un cuarto para hacer ejercicios de calentamiento. Si tienes experiencia con el teatro (y supongo que la tienes, si estás haciendo esto), sabes que es importante calentar la voz. Hay que darles una pequeña charla para darles emoción y energía. Puede ser una buena idea dar una pequeña introducción a la audiencia– introducir el tema, el proyecto y hablar de por qué lo crees importante. Después, todo lo que tienes que hacer es sentarte con la audiencia y disfrutar.  

Futura directora, espero que trates a este proyecto con todo el cariño que yo he tenido por él. Espero que le des toda la energía que se merece y que el producto final sea algo que te dé alegría a ti y a la gente que lo vea y que pueda ser el principio de una nueva tradición.  

¡Mucha mierda!  

Laura Miller  

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Uno por uno cambiaremosÌý /elcid/2023/05/uno-por-uno-cambiaremos/ Wed, 17 May 2023 15:37:47 +0000 /elcid/?p=46 Sasha MuellerÌýCollege of IdahoÌý CarmenÌý El día empezó normal. Comí el desayuno con mi padre en nuestra casa nueva y silenciosa, y nos preparamos para ir al trabajo. Mi trabajo no es especial, ya que solo trabajo como ingeniera mecánica en la compañía de mi padre, CyberUniverso. Mi padre no es simplemente el líder de […]

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Sasha MuellerÌý
College of IdahoÌý

CarmenÌý

El día empezó normal. Comí el desayuno con mi padre en nuestra casa nueva y silenciosa, y nos preparamos para ir al trabajo. Mi trabajo no es especial, ya que solo trabajo como ingeniera mecánica en la compañía de mi padre, CyberUniverso. Mi padre no es simplemente el líder de La Ciudad y controla todos los negocios, las escuelas, y los puestos de trabajo, sino que también nos puede controlar mediante los controles del cerebro que tenemos instalados. Él trabaja para el gobierno central. La puerta de la cocina se cerró de golpe, y escuché pasos mientras mi padre bajaba las escaleras con sus zapatos de cuero marrón. Desde que mamá murió en la guerra, mi padre y yo no nos hemos llevado bien. Después de la guerra, mi padre hizo la promesa de hacer la sociedad lo más perfecta posible para que nunca pudiera suceder otra guerra, así que inventó el MicroChip que se puso en cada ciudadano.  

Los controles son muy importantes e interesantes, puesto que pueden identificar nuestros niveles de hambre, energía, salud y otra información importante de nosotros. También, los controles nos indican cuando es necesario visitar La Fábrica para las actualizaciones y nos avisan cuando nuestras vidas están a punto de terminar. Los MicroChips aseguran que los ciudadanos ayuden a la sociedad y que podamos mantener la paz en nuestra comunidad. Ha pasado tiempo desde que me implantaron mi MicroChip debajo de la piel en la parte posterior del cuello. La mayoría de los días llevo mi largo pelo negro suelto para cubrir mi cicatriz. Todas mis amigas también tienen los MicroChips, y a veces nos divertimos comparando nuestros niveles, aunque nunca podemos leer mis niveles porque soy parte de la compañía y la hija de don Martín. 

Empecé a trabajar en CyberUniverso el día después de graduarme de La Universidad de Mecanópolis para poder ganar suficiente dinero y para poder salir de La Ciudad. Desafortunadamente, mi padre tiene otros planes para mí. Un día mi padre quiere que me haga cargo de su imperio, y aunque sé que soy capaz, no puedo evitar pensar en las consecuencias negativas y el control de las personas mediante los MicroChips.  

Caminé a mi escritorio organizada y me senté detrás de una computadora grande. Mi padre entró al edificio cruzando las puertas negras de metal, llevando un traje gris y una corbata roja brillante. Parecía tener mucha prisa. Pasó rápidamente por mi despacho y no me miró mientras que caminaba al ascensor apresurado. Tuve que correr para poder seguir su ritmo, y finalmente le alcancé en el ascensor, mientras le informé sobre los eventos de hoy. 

— ¡Buenos días, papá! Espero que hayas tenido una buena mañana y aquí tienes tu café —le dije con una sonrisa, mientras le entregaba su recipiente de café para llevar.   

— ¡Buenos días, cariño! —me respondió casi sin mirarme y tomó el café.  

— Te recuerdo que hoy tienes reunión en La Fábrica con unos mecánicos, resulta que hay un problema nuevo con los MicroChips. Pienso que algunos ciudadanos se han quitado sus MicroChips —el hombre opulento y poderoso me miró por primera vez esta mañana con confusión en sus ojos.  

— ¿Qué dices? ¿Los ciudadanos se están quitando los MicroChips? ¿Quiénes son los responsables de tal monstruosidad?

— No sé muy bien los detalles, pero escuché rumores sobre un evento secreto y creo que alguien se dedica a quitar los MicroChips —le respondí sinceramente.ÌýÌý

Las puertas del ascensor se abrieron al llegar al piso número 32, y mi padre salió sin decir una palabra más.Ìý

Jared

Era sábado por la noche, y estaba en casa aburrido. Aquí nadie me conocía y, me gusta que sea así. Crecí en un pequeño pueblo a 100 kilómetros de La Ciudad y asistí a La Universidad de Mecanópolis para estudiar mi grado y mi programa de posgrado en mecánica. Vine aquí para trabajar en CyberUniverso, y tengo mi primer día de trabajo mañana. Sin embargo, soy unas de las únicas personas en La Ciudad sin MicroChip, nadie lo sabe y, quiero mantenerlo en secreto. Pensaba mientras me cocinaba la cena.  

Puse mi sopa en la mesa y abrí mi ordenador para trabajar en mi investigación. El trabajo de esta noche era preparar el proyecto para presentárselo a don Martín, quien, al parecer, quería resolver los problemas encontrados en los MicroChips. Eso no sonaba muy difícil…excepto por el hecho de que sería la única persona sin MicroChip en toda La Ciudad, mientras trabajaba con el hombre que había inventado los MicroChips. Me reí de la situación, cerré el ordenador y me dormí en el sofá. 

CarmenÌý

— Tenemos un nuevo diseñador en La Fábrica hoy, Carmen —la voz de mi padre me hizo saltar cuando me di cuenta de que estaba parado detrás de mí—. Quiero que me acompañes y tomes notas de este individuo. Supuestamente, sus profesores piensan que es brillante y, quizás, será un buen empleado para trabajar en La Fábrica —me comentó mi padre, sin darme los buenos días, y guiñándome el ojo.  

— Con gusto te acompañaré…—le comenté casi sin fuerzas. 

Eran las seis de la mañana y mis niveles de energía estaban muy bajos. Me di cuenta de que necesitaba conectarme a una entrada de energía antes de la cita con nuestro empleado. Sin embargo, antes de terminar mi pensamiento, un hombre alto, musculoso y con ojos azules brillantes entró por la puerta. Mientras sus ojos se enfocaban en los míos, reconocí inmediatamente a este hombre, era Jared.  

Recuerdo el día que conocí a Jared. Fue durante mi primer año de universidad en nuestra clase de “Introducción a la mecánica,†y se sentó en la silla vacía a mi lado. Nos convertimos instantáneamente en amigos y empezamos una relación mientras estábamos en la universidad. Cuando nos graduamos, decidimos ir por caminos separados; yo vine a trabajar en CyberUniverso y él se quedó en Mecanópolis para continuar sus estudios de posgrado. Se acercó al escritorio donde estaba sentada, mientras pensaba, qué estaría haciendo Jared aquí.  

—¡Hola Carmen! ¿Qué haces aquí? —dijo el hombre apuesto con una sonrisa amable. 

—Hola Jared, trabajo aquí en CyberUniverso —respondí mientras sentía que el calor corría a mis mejillas.  

— Deberíamos ir a tomar café alguna vez, ¿no? —dijo Jared con vergüenza y entrecortado, mientras sus mejillas se volvieron rojas—. Tengo una reunión con don Martín en unos minutos.  

— Sí, me gustaría mucho. Aquí tengo toda la información. Acompáñame a la sala de conferencias —intenté caminar con gracia mientras que pude sentir sus ojos clavados en mi espalda. Abrí la puerta de vidrio a la sala de conferencias y Jared pasó, oliendo a una fragancia fresca y familiar con un toque de menta.  

JaredÌý

— ¡Jared! Hola, bienvenido a La Fábrica de CyberUniverso. Le presento a mi hija, Carmen, pero supongo que ya se conocen de sus años de la universidad. Ella es mi ingeniera mecánica aquí en La Fábrica y trabajará con usted para diseñar un nuevo MicroChip —don Martín explicó.  

— Hola, gracias por la invitación. Estoy encantado de hablar con usted y trabajar con Carmen—dije, fingiendo no distraerme con los ojos hermosos de Carmen que me miraban desde el otro lado de la mesa, y con sorpresa al descubrir que era hija de don Martín.   

— Sus profesores han dicho que es usted un erudito y que será el candidato perfecto para nuestra compañía.  

— Gracias por ofrecerme el puesto de trabajo —repliqué con una sonrisa.  

— En su nuevo puesto de trabajo usted va a ser pionero en crear un nuevo MicroChip con Carmen. Hay alguien desconocido quitando los MicroChips de los ciudadanos, por tanto, me gustaría que investigara y diseñara un nuevo chip para ser implantado y que no se pueda quitar. ¿Tiene alguna duda? —Miré a Carmen y vi una mirada de sorpresa en su cara cuando don Martín anunció su participación en el proyecto. No pude ocultar la emoción en mi cara, y ella me respondió con una sonrisa nerviosa.  

— No, me pondré a ello inmediatamente.  

— Su oficina estará al final del pasillo, la segunda puerta a la derecha. No dude en llamar a Carmen si necesita algo.   

CarmenÌý

Han pasado dos semanas desde que Jared comenzó en la compañía, y parece que está encajando. Pasar tiempo con él me recuerda a nuestra relación en la universidad, y no me había dado cuenta de cuánto lo extrañaba. Hemos estado trabajando duro en los nuevos planes para el MicroChip, pero todavía no estoy segura de querer seguir adelante con la creación, no creo que el control de la gente sea necesario, aunque mi padre no lo sabe y se sentiría decepcionado si supiera mi rechazo ante su invento. Me sorprendió cuando mi padre me asignó trabajar en el nuevo MicroChip con Jared.   

Pasé por la oficina de Jared de camino a la oficina de mi padre, y vi por un segundo la pantalla de su monitor. No se parecía a nuestro programa, pero reconocí los planes para nuestro MicroChip. Toqué a su puerta y lo vi cerrar el programa y darse la vuelta rápidamente.  

— ¡Hola! ¿Qué haces? —le pregunté a Jared. 

— ¡Hola! Nada, pues… ¿recuerdas nuestras reuniones clandestinas en la universidad sobre la libertad? —me preguntó.  

— Sí, claro que las recuerdo, así es como empezamos nuestra relación y tuvimos nuestra primera cita después de la segunda reunión —le respondí.  

—¿Continúas pensando lo mismo? —me preguntó con una entonación de duda y miedo.  

—Sí, continúo pensando lo mismo, y estoy obligada a trabajar aquí por mi padre. Cada día pienso en cómo he podido terminar en este sitio que tanto detesto, aunque adoro a mi padre.   

— Te quiero mostrar algo, pero por favor, no puedes decir nada. Será nuestro secreto —Jared volvió a abrir el programa y me mostró los planos de un MicroChip que nunca había visto. Pero había algo más, también tenía planos para extraer los MicroChips.  

—¿Qué es eso? —pregunté, aunque ya sabía lo que era. Jared era la persona quien estaba quitando los MicroChips. Justo cuando pensaba que este hombre no podía ser más atractivo. Le di una mirada de sorpresa, pero Jared me miró muy orgulloso de su trabajo. La habitación empezó a girar y me sentí mareada. ¿Qué iba a hacer con esta información tan importante a la compañía? ¿Debía decirle algo a mi padre? No sabía la razón, pero no quería revelar a la compañía lo que Jared estaba haciendo con los MicroChips, no tenía confianza en el gobierno.   

— Carmen, ¿estás bien? ¿Necesitas un mecánico? —escuché el pánico en su voz cuando su cara borrosa volvía a mi vista. 

— Sí, sí estoy bien. ¿Qué haces con esa información para quitar los MicroChips? ¿Eres la persona que los está quitando? ¿Por qué lo haces? —le pregunté a Jared. Él era la persona que yo había estado buscando estos meses para ayudarme a quitar el mío.  

— Quito los MicroChips porque mis padres murieron a causa de ellos. Tuve uno hasta que me lo saqué hace cuatro meses. Aprendí a quitarlos y, finalmente, también se los quité a mis amigos. Aprendí como extraerlos en mi programa de posgrado y vine aquí para reclutar a otros estudiantes para que me ayudaran a sacar los MicroChips y que lucharan por sus libertades.  

— Entonces, ¿por qué estás aquí? Si el gobierno descubre lo que estás haciendo, te matará. Esto es muy peligroso —le pregunté preocupada, deseando desesperadamente una respuesta lógica.  

—Cuando se introdujeron las fichas por primera vez, todos estaban muy emocionados de poder leer sus niveles. Pero mis padres se dieron cuenta rápidamente de que era una forma para que el gobierno controlara a sus ciudadanos. Mis padres murieron porque mis padres no querían los MicroChips y el gobierno los mató porque no podían controlarlos dentro de la sociedad perfecta. Descubrieron los secretos que el gobierno escondía, y descubrieron que el gobierno usaba los MicroChips para controlar las emociones y los cerebros de las personas. El avance de los MicroChips era prometedor y divertido, pero cambió su función para controlar a los ciudadanos y forzarlos a vivir como el gobierno quería. Entonces, después de la muerte de mis padres, aprendí a quitar los MicroChips porque quiero salvar a las personas y a la comunidad —me expresó Jared sinceramente. Miré a Jared como si estuviese loco, pero entendí su motivación y la tristeza.  

— Quiero que quites mi MicroChip —dije sin pensar—, por favor. 

JaredÌý

¿Qué dijo Carmen? ¿La escuché correctamente? Ella es la hija de don Martín, ¡el hombre quien inventó el MicroChip! ¿Será una trampa? ¿Habrá cambiado desde nuestras reuniones en la universidad? Sin embargo, la miré y recordé sus convicciones y planes de lucha por la libertad, además, ella tuvo la oportunidad de exponerme, salir corriendo y contárselo a su padre y, sin embargo, no lo hizo. Creo que puedo confiar en ella.  

— ¿Por qué debo ayudarte? —le pregunté, mientras me miraba con sus ojos preciosos.  

— Pues, yo entiendo lo triste que es que los padres mueran por culpa del gobierno. Mi madre murió en la guerra, y después mi padre trató de establecer una solución para que nadie tenga que experimentar el dolor de otra guerra. Su solución fue implantar estos MicroChips para crear una sociedad perfecta para que todos se llevaran bien y trabajaran juntos como comunidad para asegurar la paz — Carmen dijo con los ojos llorosos—. Sé lo que mi padre le hace a los MicroChips de la gente, y no estoy de acuerdo con eso. No es lo que mi madre hubiera querido y creo que todos merecen tener su libertad y vivir como quieran. 

— Lo siento, Carmen. De acuerdo, nos vemos afuera de La Fábrica hoy a las ocho de la noche —le respondí.  

CarmenÌý

Son las ocho de la noche y llego tranquilamente a La Fábrica en coche. Jared ya está ahí esperando delante de las puertas grandes. Le dije a mi padre que olvidé mi computadora portátil en mi escritorio y que necesitaba ir a la compañía para obtenerla. 

—¿Estás lista? —Jared pregunta mientras toma mi mano. Subimos las escaleras al cuarto de los mecánicos, y Jared me dice que debo acostarme en una mesa de metal conectada a un ordenador grande. Me acuesto boca abajo y siento el frío de la mesa en mi piel—. Tu chip está implantado debajo de tu piel en tu cuello. Voy a usar un imán para quitarlo, y no habrá mucha sangre. Por favor, no te muevas, pues terminaré en unos minutos.  

Siento el imán tirar del chip debajo de mi piel mientras que el chip sale lentamente de mi cuello. No duele tanto como cuando me lo pusieron. El procedimiento termina en poco tiempo, como prometió Jared. Me siento débil y miro mis niveles de energía… no están allí. Realmente ha funcionado. 

JaredÌý

— ¡Funcionó! ¡Realmente funcionó! ¡No tengo mi chip! ¡Gracias, gracias, gracias! —grita Carmen cuando se levanta. El procedimiento ha sido todo un éxito. Me mira con seriedad e inclina su cara cerca de la mía. Tomo su cara en mis manos y la beso lentamente, mientras que ella también me regresa el beso. Sus labios se sienten tan suaves como recuerdo, mis manos familiarizadas con la curva de su mandíbula. Tenemos que irnos antes de que don Martín y los empleados lleguen para inspeccionar La Fábrica, pero no quiero dejar pasar este momento perfecto. Me alejo de ella para mirar sus ojos cerrados y alcanzo su mano.  

— Tenemos que irnos —digo con dolor en mi pecho. Apago el ordenador y tomo la mano de Carmen para llevarla hacia la puerta. Justo cuando alcanzo el picaporte de la puerta, aparece don Martín.  

— ¿Qué hacen aquí? Los turnos de trabajo son por la mañana —no tengo una respuesta, pero sé que Carmen ve el pánico en mi cara. Tengo que decir algo. 

—Teníamos algunos planes que necesitábamos finalizar para el chip y sabíamos que no nos interpondríamos en el camino de nadie si entrábamos antes del turno —dice Carmen despreocupadamente con una sonrisa en su cara. 

— De acuerdo, ¿has reunido toda la información necesaria? —don Martín me pregunta con una mirada intimidatoria.  

— Sí, creo que tenemos todo lo necesario. Nos marchamos ahora mismo. ¡Hasta mañana! —responde Carmen. 

— Nos vemos en casa, hija. Y usted —me mira y me dice con tono inquisitorio— mañana me tendrá listo el informe de su trabajo. La reunión será a las ocho de la mañana.   

— Sí, no se preocupe don Martín —le respondo nervioso.  

— ¡Adiós, papá! —le dice Carmen dulcemente.   

— ¡Buen trabajo a los dos! Y Jared, cuide a mi hija —le replica don Martín de forma amigable.  

Camino al estacionamiento con Carmen a mi lado, tratando de no besarla por salvarme.  

CarmenÌý

Mi padre casi nos descubre en La Fábrica, pero no me importa.   

— Gracias por salvarme, te debo una —Jared dice con adrenalina en su cara. Siento su mano caliente en la mía mientras que paramos delante de mi coche.   

— ¿Ahora qué? Me siento muy diferente sin mi MicroChip, pero pienso que me gusta — le comento a Jared. 

— Ahora eres parte de mi equipo y voy a mostrarte como quitar los MicroChips de las personas. Necesitamos devolver a la sociedad su libertad, sin el control del gobierno. Empezamos la semana que viene, pero si Don Martín, tu padre, nos descubre, nos delatará al gobierno y quizás nos maten como a mis padres. Tú eres su empleada de mayor confianza, entonces utilizaremos tu estatus para ganar acceso a La Fábrica durante las actualizaciones. Cuando la gente viene para sus actualizaciones, saldrán sin un MicroChip. Uno por uno cambiaremos la sociedad de nuevo a como era en el pasado. ¿Estás conmigo?  

— Sí, por supuesto —le respondo.  

Entro al coche, y conduzco hasta mi casa, sintiéndome libre.  

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Tren Mexicano /elcid/2023/05/tren-mexicano/ Wed, 17 May 2023 15:33:19 +0000 /elcid/?p=44 Mónika de los RíosÌýCollege of IdahoÌý — ¿Hola, abuela? —Llamo desde la puerta abierta. Me quito la chaqueta y el bolso y losÌýcuelgo en el armario, metódico. A veces, tengo miedo de que, si no hago las mismas cosas en elÌýmismo orden, destruirá todo y ella no estará allí. Segundos después, oigo su voz desde […]

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Mónika de los RíosÌý
College of IdahoÌý

— ¿Hola, abuela? —Llamo desde la puerta abierta. Me quito la chaqueta y el bolso y losÌýcuelgo en el armario, metódico. A veces, tengo miedo de que, si no hago las mismas cosas en elÌýmismo orden, destruirá todo y ella no estará allí. Segundos después, oigo su voz desde la sala.Ìý

— Nena, ven acá. 

Un aliento atrapado escapa, alivio. 

Se levanta de su sillón con una sonrisa plácida. Cuando la abrazo, imagino que puedoÌýtocar la suavidad de su suéter, y oler el mismo jabón que ha estado usando mucho antes de que yo naciera. Desgraciadamente, mi obra no es perfecta. Pero puedo ver su fuerza cuando ella se pone de pie y aparece esa luz inteligente en sus ojos. Eso es suficiente.Ìý

— ¿Quieres té? —Antes de que pueda responder, ella está caminando hacia la cocina. 

— No te preocupes abuela, yo lo haré. Tú prepara las fichas de dominó. 

Ella insiste, pero yo gano esta batalla. Pronto hay té, tostadas y dulce de leche, y unÌýmontón de fichas de dominó boca abajo sobre la mesa. El sonido de las piezas haciendo clic llenaÌýel aire. Tren Mexicano es un juego que debe tomarse en serio. Constantemente debes estarÌýhaciendo un seguimiento de tus piezas y las de tu oponente. Los juegos son largos y a vecesÌýtediosos, especialmente cuando la abuela me provoca. Abuela es una profesional. Derrotarla enÌýeste juego es desafiar al destino.ÌýÌý

Jugamos hasta que el cielo se torna oscuro y nuestro té ya se ha enfriado. Gano algunas partidas, pero abuela siempre gana el juego, por supuesto. 

— Ah, qué barbaridad… —murmura con falsa lástima, y las comisuras de sus ojos se arrugan. 

— Buenas noches, abuela —la beso y me voy. 

— Ah, qué barbaridad… —escucho detrás de mí.  

— ¿Abuela?  

— Ah, qué barbaridad… 

Me detengo en las escaleras, de repente sintiendo náuseas. Cada error que cometo es otroÌýrecordatorio de que mi realidad no es completamente real, todavía no. Subo las escaleras y llego a mi habitación, mi computadora brilla y proyecta rayas de luz. Frenéticamente, abro mi programa y escaneo mi código.Ìý

*** 

La última vez que la vi, estaba muy débil, tenía la piel arrugada y sus manos temblaban. Siempre estaba cansada. Fue tan difícil para ella escucharme, y aún más difícil mantener una conversación. Se repitió a sí misma, olvidando lo que acababa de decir. Mi madre me dijo que solo empeoraría y, muy pronto, sería difícil para ella recordar también quiénes éramos. Pero esta mujer que vi no fue la misma abuela que conocí cuando era niña. Quiero la abuela fuerte y sonriente que todavía vivía en mis recuerdos. 

Yo he sido programadora de software durante tres años. Más que cualquier otraÌýcosa, me ha enseñado que había formas de acceder y manipular cualquier tipo de datos con un buen código. Aun así, nunca imaginé que los recuerdos pudieran ser manipulados de la misma manera.ÌýÌý

Un sitio web abandonado, el proyecto de pasión invisible de un hombre tan desesperadoÌýcomo yo, me enseñó todo. Él había conocido a una mujer en la cola de una cafetería. Cuando el ciberacoso no era bastante para satisfacerlo, descubrió cómo tomar ese breve recuerdo de ellaÌýy crearla dentro de su realidad. Cuando lo leí por primera vez, me sentí mal, imaginando a esteÌýhombre arrebatando un trozo de esa mujer y creando una versión de ella para sí mismo. Pero aÌýmedida que la abuela que conocía se alejaba cada vez más de mí, comencé a pensar que miÌýrealidad era mía para manipularla, al igual que la suya y, al igual que manipulaba datos.Ìý

En estos tres años, llegaba cada día a casa después del trabajo y trabajaba en codificar mis recuerdos de la abuela. Apenas dormía. A veces, cuando estaba tan exhausta no podía conciliar el sueño, me acostaba en la cama y la oía reír sobre el clic del dominó. Sé que no era saludable vivir así, pero valía la pena volver a verla como la recordaba durante mi niñez. 

*** 

Las horas pasan en la oscuridad. Mis ojos arden al mirar mi computadora. Un errorÌýmenos. Eventualmente, mi trabajo será perfecto y abuela volverá exactamente como recuerdo.Ìý

Guardo mis cambios en el servidor donde se almacenan mis recuerdos. 

— ¿Abuela? —llamo aún más. 

— ¿Sí, nena? —me responde, y suspiro de tranquilidad.  

— ¿Un juego más de Tren Mexicano? —le reto.  

El dominó hace clic. Abuela me provoca y se ríe para sí misma. Todo es como debe serÌýde nuevo. El juego continúa, y abuela dice:Ìý

— Podemos terminar mañana. Me siento cansada. 

— ¿Cansada, abuela? Pero todavía nos queda una partida más. 

— Ah, sí, solo una partida más —ella se sienta de nuevo. Cuando alcanza el dominó, susÌýmanos tiemblan. Se me revuelve el estómago.Ìý

— ¿Te sientes bien? 

— Me siento bien, por supuesto —pero hay tensión en su voz. Ella deja una pieza del juego, y luego deja otra. 

— Abuela, ahora es mi turno, ¿verdad? 

— Ah, sí, solo una partida más. 

No, no he arreglado el programa como pensaba. No quiero dejar nuestro juego sin terminar. Abuela nunca me dejó ir a la cama hasta que todas las partidas habían terminado y hubiera un ganador. Mientras jugamos, ella está en silencio. Clic. Clic. Para mí, el sonido hace eco. 

— ¿Sumemos los puntos, abuela? —le respondo, mientras yo gano la partida final. 

Ella busca un dominó que no está allí. Su mano se para sobre la mesa. 

— ¿Abuela? —mi voz tiembla de preocupación. Me acerco a ella, pero decido dar la vuelta y correr escaleras arriba. 

La pantalla de mi computadora está bloqueada por un mensaje: “ATENCIÓN: Error de carga. ¿Recuperar la última versión guardada?†Inmediatamente, hago clic en la opción del “SÃâ€. 

La pantalla se actualiza, blanco brillante. Aparece otro mensaje: “ERROR CRÃTICO: Carga dañada. ¿Restaurar la copia de seguridad?† 

— No, no, no…—susurro, mientras le doy clic en “restaurar copia de seguridad,†solo para ver en mi pantalla el siguiente mensaje: “NO SE ENCONTRARON COPIAS DE SEGURIDAD.†

Quiero gritar, pero no puedo. Estoy atrapada y quieta. No sentía que fuera todo real y que todo pudiera desaparecer tan rápido. No es frecuente que tus temores se confirmen. 

— ¿Abuela? —pregunto, como la niña que una vez fui. Tengo miedo de moverme y ver lo que queda abajo. Llamo y llamo, y no escucho nada más. 

En la mesa de la cocina, está el dominó, pequeños trenes de plástico, tazas vacías de té, yÌýhojas de puntuación, pero no aparece la abuela.Ìý

El silencio duele. 

Me siento a la mesa y cuento nuestros puntos. Me río, y después lloriqueo. Gané por diez puntos. 

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La invisibilidad visibleÌý /elcid/2023/05/la-invisibilidad-visible/ Wed, 17 May 2023 15:30:48 +0000 /elcid/?p=42 Haley BakerÌýIndiana University, BloomingtonÌý Las vidas de las personas en este mundo son intrínsecamente diferentes—los valores, las experiencias y las creencias de cada persona reflejan sus prioridades y sus esperanzas para el futuro. Estas experiencias están moldeadas por objetos o por pertenencias que tienen un valor emocional en nuestras vidas; sin embargo, no es el […]

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Haley BakerÌý
Indiana University, BloomingtonÌý

Las vidas de las personas en este mundo son intrínsecamente diferentes—los valores, las experiencias y las creencias de cada persona reflejan sus prioridades y sus esperanzas para el futuro. Estas experiencias están moldeadas por objetos o por pertenencias que tienen un valor emocional en nuestras vidas; sin embargo, no es el objeto en su verdadero estado que tiene valor, sino el significado detrás de cada objeto. Mi historia estuvo determinada por un trozo de metal que tiene tantos límites como beneficios. 

Cuando digo “piezaâ€, estoy describiendo el objeto como un todo, pero cada parte realiza una función distinta. El metal posee la mayor cantidad de poder–puede almacenar la información y la electricidad al mismo tiempo. La función de los alambres es transmitir y conectar, más como un mediador que el acto principal. Cuando las dos partes se conectan, apoyan una vida, y al mismo tiempo forman una red entre esa vida y un grupo de personas alrededor del mundo. Estas funciones ocurren dentro de mi cuerpo, donde nadie puede ver el verdadero poder de la ciencia. Mi marcapasos no evoca las memorias, sino que me da la oportunidad de crearlas. 

Un marcapasos debería crear la alegría, porque las personas que se enfrentan a una discapacidad fatal tienen la opción de sostener una vida normal. Un marcapasos les da la promesa de existir sin muchos obstáculos, de reír con amigos, de simplemente sobrevivir. Sin embargo, hay una distinción entre vivir y sobrevivir, y un marcapasos prohíbe exactamente lo que significa una vida. En este caso, mi marcapasos crea una atmósfera de optimismo cruel, porque estamos garantizados una vida igual a las experiencias de otros, pero estas promesas no pueden ser realizadas por ningún profesional médico. Los dueños de un marcapasos, como yo, desean una vida liberada de inhibiciones, que es una posibilidad con el progreso de la tecnología científica hoy en día. Pero, incluso si un marcapasos se parezca perfectamente a un corazón, hay una separación inherente entre los que tienen este objeto y los que no. Un niño debería jugar al balón prisionero con sus compañeros, subirse a las montañas rusas, y evitar los hospitales; pero este objeto, cuyo propósito es dar la vida, quita estas experiencias. 

La contradicción de un marcapasos como un salvador es solamente una faceta de la paradoja; también, es importante comparar lo que sucede dentro y alrededor del cuerpo. Un marcapasos debería ser invisible, con la excepción de una cicatriz. Pero algo que no se ve con los ojos puede ser más visible que cualquier objeto perceptible. En un aeropuerto, cada persona forma una fila, esperando a un detector de metales en el que no puedo entrar. En una sala de clase, cada alumno estudia sus apuntes, esperando que la maestra le dé el examen al me faltaría para mi cita con el médico. Lo invisible se hace visible a otros porque el marcapasos llama naturalmente la atención; pero es una necesidad, porque si no, puede ser fatal.  

   La pieza de metal que está dentro de mi cuerpo y los cuerpos de millones de otras personas simboliza más que simplemente la materia y la ciencia. El marcapasos representa la soledad y la separación, pero también la posibilidad y la aceptación. Si nunca logramos vivir una vida plena, nos sentiremos separados del resto de la sociedad; sin embargo, si rechazamos estas limitaciones y las consideramos más como un obstáculo que una barrera, hay la posibilidad de vivir una vida plena. El futuro cambia con la perspectiva de cada persona–una idea que está replicada en muchos temas de vida.  

Las maneras en que estamos conectados con un objeto–sentimentalmente o físicamente—reflejan un contexto más general. Mi marcapasos sostiene mi vida a un nivel básico, pero también ha formado mi identidad y sigue formando mi futuro. Este objeto se contradice en dos maneras, porque define la diferencia entre vida y sobrevivencia, y también difumina la línea entre lo visible y lo invisible. La proyección del futuro depende de la perspectiva de ahora; esta opción existe para todo el mundo porque escogimos nuestro propio camino. Pero, sobre todo, la opción de abandonar la esperanza no existiría si mi marcapasos no hubiera apoyado mi vida en primer lugar.  

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